El municipio coruñés de Padrón, sito en plena comarca compostelana, famoso por sus pimientos "unos pican y otros no" acogía el pasado 29 de abril a los 88 pescadores venidos de todos los rincones del país a participar en la XXXIV edición del campeonato de España de salmónidos lance, que en esta ocasión tenía como protagonista principal al río Tambre en sus acotados de Chaián y Sigüeiro.
Tras la recepción en el hotel y una copiosa cena al estilo gallego, marchamos a dormir con la suerte ya echada en el sorteo de los tramos que nos tocaría pescar y las ilusiones puestas en la mañana siguiente.
Viernes 30 de abril, a las 6:00 horas de la mañana el despertador recordaba que había que ponerse en marcha, poniéndonos en pie prácticamente de un salto y tras un acelerado desayuno toda la comitiva se ponía en camino, rumbo al coto de Chaián; alrededor de media hora después el Tambre nos recibía sinuoso sumergido al fondo de un valle que debía poseer todas las tonalidades de verde. Los pescadores y jueces fuimos distribuyéndonos a lo largo de su orilla en los tramos que la suerte nos había asignado.
A la hora de la comida, reunidos todos en un restaurante a escasos metros del río y mientras se entregaban las plicas en el control intercambiamos las primeras impresiones de la mañana; el río venía con un caudal muy superior al idóneo lo que motivó una escasa actividad de las fario y las pocas que se movieron lo hicieron estimuladas con cucharillas mas bien pesadas de tres, cuatro y hasta doce gramos.
Después de una resucitadora comida y una vez cargadas las pilas y renovadas las ilusiones nos dispusimos a buscar nuestros puestos de la tarde, aunque aquel cielo gallego hacía presagiar una tarde pasada por agua y así fue como no podía ser menos en estas tierras de trasgos y meigas.